{"id":162,"date":"2023-10-20T14:57:48","date_gmt":"2023-10-20T14:57:48","guid":{"rendered":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/?p=162"},"modified":"2023-10-20T14:57:48","modified_gmt":"2023-10-20T14:57:48","slug":"y-hacer-del-discurso-un-canto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/?p=162","title":{"rendered":"&#8230;y hacer del discurso un canto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>\u00bfAcaso no memorizan ustedes un poco de poes\u00eda para parar la masacre?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Mahmud Darwish<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1008\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/1179713060-Mahmoud_Darwish_sjthomas-1008x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-163\" srcset=\"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/1179713060-Mahmoud_Darwish_sjthomas-1008x1024.jpg 1008w, https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/1179713060-Mahmoud_Darwish_sjthomas-295x300.jpg 295w, https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/1179713060-Mahmoud_Darwish_sjthomas-768x780.jpg 768w, https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/1179713060-Mahmoud_Darwish_sjthomas.jpg 1205w\" sizes=\"auto, (max-width: 1008px) 100vw, 1008px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen momentos que hacen doloroso escribir ciertas l\u00edneas; las que ahora escribo vienen acompa\u00f1adas por acontecimientos recientes que producen m\u00faltiples horrores: los continuos ataques a los pueblos palestino y sirio, el aparentemente imparable avance del corporativismo occidental que deja sus terribles rastros en diversos territorios de M\u00e9xico, Am\u00e9rica Latina y el resto del mundo, las desapariciones y las muertes que se empe\u00f1an en no parar<em>,<\/em> hacen pensar en la fragilidad de los cuerpos, de la vida frente a la ambici\u00f3n, y en el car\u00e1cter definitivo y definitorio de los tiempos que vivimos. La guerra se expande de a poco en m\u00faltiples territorios y se oculta bajo un velo que acelerado, vertiginoso m\u00e1s bien, y profundamente medi\u00e1tico, sumerge m\u00e1s en la espectacularidad que en la reflexi\u00f3n y el asombro ante lo ocurrido, que pone sobre cada acontecimiento un velo que genera distancias en apariencia infranqueables en las que s\u00ed, el horror est\u00e1 ah\u00ed afuera, pero se queda en la artificial lejan\u00eda del dispositivo m\u00f3vil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En fechas recientes, no puedo dejar de pensar que el gran (y terrible) \u00e9xito de la guerra contempor\u00e1nea es mantener al m\u00e1ximo la violencia, la muerte y la destrucci\u00f3n (en las zonas de conflicto) sin que ello implique una disminuci\u00f3n en el ritmo de consumo (en las zonas de paz). Destrucci\u00f3n al m\u00e1ximo en las regiones que, antes que otra cosa y con toda honestidad, podemos afirmar que representan una afrenta a los intereses de la econom\u00eda global; consumo al m\u00e1ximo, en los lugares en que el control y el sujetamiento ocurren ya de manera cotidiana, en que, insisto, la violencia es m\u00e1s una noticia que se desvanece como parte del juego de la inmediatez de nuestros medios, que un acontecimiento que sacuda los fondos de la reflexi\u00f3n, la acci\u00f3n, la pol\u00edtica, en fin, la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es doloroso, digo, escribir cuando ciertos golpes de la realidad que hemos creado en el mundo contempor\u00e1neo se cierran duramente. Y sin embargo, es posible, como posible es pensar otra realidad, otros puntos de encuentro que no nieguen la realidad presente, ni las voces del pasado que claman ser escuchadas y que, igualmente importante, abran rutas para volver a pensar en el futuro. Y es desde este lugar, creo, que el libro R<em>etornos del discurso del \u201cindio\u201d (para Mahmud Darwish)<\/em>, cuya edici\u00f3n estuvo a cargo de Silvana Rabinovich habla (y canta, sobre todo) para todos aquellos que encuentran en la poes\u00eda no un escape de la realidad, sino una transfiguraci\u00f3n de la misma, un di\u00e1logo constante y, para el caso de este libro, un canto a muchas voces, en muchas lenguas que se encuentran sin atropellarse en el camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el libro \u201cse narra la historia del vuelo de un poema\u201d \u2013afirma Rabinovich-, que va de los jardines de la UNAM a un proyecto de traducci\u00f3n que llevar\u00eda el canto del poeta palestino al espa\u00f1ol, al mazateco, al chinanteco, el mixe, el zapoteco y el maya (traducciones que se concretan en la edici\u00f3n aqu\u00ed comentada) y que tiene pensado alcanzar cuantas lenguas originarias le sea posible en el futuro pr\u00f3ximo. Y justo por ello es posible afirmar que la historia de este libro tiene su origen mucho antes: nace con voces que vienen desde el pasado remoto, que hablan de la tierra, de los \u00e1rboles, el agua, de la necesidad de que estos vivan, pues nuestra vida s\u00f3lo desde ellos es posible, y de ah\u00ed, se posa en las palabras del jefe Duwamish Seattle, a quien Mahmud Darwish evoca en su poema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El discurso del \u201cindio\u201d<\/em> es un di\u00e1logo po\u00e9tico en el cual Darwish confronta al conquistador, \u201cel se\u00f1or de los caballos\u201d que trae guerra, enfermedad, nuevos dioses y nuevos nombres a un mundo que desconoce, a un mundo que llama nuevo sin ser capaz de reconocer que ese mundo viene de mucho tiempo atr\u00e1s. La voz cantante da la cara (multiforme, pues est\u00e1 hecha de los rostros humanos y de la naturaleza) y exige al conquistador, al evangelizador, que pida perd\u00f3n por los da\u00f1os causados, a la par que pide a su mundo resistir a los fieros embates:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>T\u00fa, \u00a1se\u00f1or de los caballos!, ense\u00f1a a tu caballo a pedir perd\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>al esp\u00edritu de la naturaleza por lo que has hecho a nuestros \u00e1rboles.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Oh, \u00e1rbol, mi hermano<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>te han torturado como me torturaron a m\u00ed<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>no pidas misericordia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>para quien a mi madre y a la tuya tal\u00f3\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Darwish, 2018. P. 18)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema no pide misericordia, pero tampoco abona en odios, no opta por ver al otro, al hombre blanco, como un enemigo perpetuo al que habr\u00eda que eliminar, sino que, por el contrario, le invita a la experiencia del mundo desde una posici\u00f3n otra: la de quien no ve la tierra como un lugar de conquista, sino como el lugar donde ocurre la vida; se muestra respetuoso por el Dios de los hombres llegados del mar, pero no tiene miramientos en exigir se permita levantar de nuevo esas formas de vida que se gestan de modos distintos. Y es que las p\u00e9rdidas de la devastaci\u00f3n son muchas, y no verlo implica una derrota contundente e irreversible en cualquier nivel, por ello advierte:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Les faltar\u00e1 una tregua con nuestros esp\u00edritus en las noches est\u00e9riles de lluvia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y un sol menos ardiente, y una luna menos llena, para que el crimen aparezca<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>menos festivo en la gran pantalla, as\u00ed que t\u00f3mense su tiempo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>para matar a Dios\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(P. 19)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y m\u00e1s adelante\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Est\u00e1n sitiados, blancos, por muertos muriendo, muertos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>en vida, muertos que retornan, muertos que revelan el secreto,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entonces \u00a1den tiempo a la tierra para que diga la verdad, toda la verdad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>sobre ustedes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y sobre nosotros\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y sobre nosotros<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>y sobre ustedes!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(P. 23)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada se extrae de la conquista sino la muerte: de la tierra, de los que la habitan, humanos y animales. Y aquellos que han muerto, que d\u00eda a d\u00eda contin\u00faan muriendo, volver\u00e1n constantemente; la verdadera decisi\u00f3n est\u00e1 en si los que hoy vivimos deseamos que esos muertos, esos fantasmas nos persigan o bien, mejor, acompa\u00f1en nuestro camino ya transformados en memoria que somos, y que ser\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que aqu\u00ed atrevo a esbozar es apenas un acercamiento m\u00ednimo a todo lo que se puede hallar en el poema de Darwish, a las potencias que la palabra po\u00e9tica libera. Se trata \u00e9ste de un poema cuya fuerza expresiva provoca, une, pero ya no tratando de orientar a un solo camino, a un rumbo que muestre una verdad absoluta, sino justo, a la posibilidad de abrir caminos para el futuro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"767\" src=\"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Darwisch.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-164\" srcset=\"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Darwisch.png 570w, https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Darwisch-223x300.png 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y todo en el libro <em>Retornos del discurso del indio<\/em> juega con esas posibilidades desde el ejercicio que plantea: llevar el poema de Darwish a lenguas originarias de M\u00e9xico. Los traductores fueron Gloria Mart\u00ednez Carrera para el mazateco, Alicia Gregorio Velasco para la versi\u00f3n en chinanteco, Yasnaya Elena Aguilar para el mixe, V\u00edctor Cata para el zapoteco del itsmo y C\u00e9sar David Can Canul, quien trabaj\u00f3 la versi\u00f3n en maya. Cada trabajo es encomiable no s\u00f3lo porque se muestra la incre\u00edble musicalidad y complejidad de cada una de las lenguas presentadas, su ritmo po\u00e9tico, las dificultades y rutas a la hora de tratar el poema, sino porque se trata de un trabajo compartido. Seg\u00fan lo relatan varios de los colaboradores de esta edici\u00f3n, en cada una de las traducciones se discut\u00eda apasionadamente cada palabra, cada sentido, en aras de una exactitud no atrapante, sino m\u00e1s bien sensible, en la que antes que atar las palabras a un significado, se les libera potencias. Y aunque el lector no hable ninguna de las lenguas contenidas en la edici\u00f3n, recomiendo ampliamente leer cada versi\u00f3n del texto, guiados por la sonoridad, por la m\u00fasica que en cada lengua adquiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Traducir tal vez sea uno de los actos m\u00e1s profundamente humanos que nos quedan, pues quien traduce se compromete no s\u00f3lo con una lengua, sino con sus hablantes, con los otros que ofrecen al traductor todo su camino vital a trav\u00e9s de las palabras. As\u00ed, traducir poes\u00eda no puede ser entonces otra cosa m\u00e1s que un acto de generosidad en el que se descubre, como afirm\u00f3 Curzio Malaparte, que la generosidad viene de las manos que reciben, no de las que dan. Al traducir, creo, ambas partes reciben: quien traduce recibe el poema, las palabras que se escribieron desde una lengua tan lejana, que no queda sino llevarlas a la intimidad. Quien nos ha dado el poema recibe sus palabras volcadas en el otro, con todo lo vivo que esa otra lengua contiene; antes que juego especular, encuentro, di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"794\" src=\"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/discurso-del-indio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-165\" srcset=\"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/discurso-del-indio.jpg 600w, https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/discurso-del-indio-227x300.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es doloroso, sin duda, escribir en momentos en que la guerra, la desesperanza y la muerte se ciernen sobre todos, incluso sobre aquellos que temerosos o hasta prepotentes, le alejan la mirada; pero la tarea de escribir sostiene la vida en su capacidad de ser compartida, le\u00edda, cantada, sobre todo en esos momentos en que es doloroso escribir. La poes\u00eda hace acto de presencia como posibilidad vital, como acto de resistencia (esa palabra que resiste incluso al desgaste que los medios masivos le quieren imprimir), como di\u00e1logo. La poes\u00eda no nos salva, no pretende, y es importante recordarlo, salvarnos de la realidad, al contrario, nos pone frente a ella, pero transfigurada en el lenguaje, m\u00e1s como potencia que como resignaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><\/a> Con lo anterior, no pretendo atribuir a la poes\u00eda esas cualidades terap\u00e9uticas o cuasim\u00e1gicas que ciertas tendencias contempor\u00e1neas tratan de atribuir a las artes, ni mucho menos se trata de erigirla (a la poes\u00eda) como la base fundadora de una nueva moral, se trata m\u00e1s bien de poner el o\u00eddo atento a su murmullo, a ese que se atreve a quebrar discretamente el ruido del mundo exterior con sus altoparlantes, sus medios acelerados e incluso sus bombas. Se trata de poner el o\u00eddo atento a esas palabras que, ya encarnadas en los escuchas, ayuden a parar la masacre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Francisco de Le\u00f3n,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Ciudad de M\u00e9xico, abril de 2018.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>el gran (y terrible) \u00e9xito de la guerra contempor\u00e1nea es mantener al m\u00e1ximo la violencia, la muerte y la destrucci\u00f3n (en las zonas de conflicto) sin que ello implique una disminuci\u00f3n en el ritmo de consumo (en las zonas de paz).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":165,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[14,13,15],"class_list":["post-162","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo-breve","tag-darwisch","tag-palestina","tag-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=162"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":166,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/162\/revisions\/166"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/165"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cuadernosdelteratologo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}